enero 18, 2018

Cada hora, 16 mujeres fueron víctimas directas de algún tipo de violencia sexual en el conflicto armado colombiano



Dentro de la Campaña Violaciones y otras violencias: “Saquen mi cuerpo de la guerra” se llevó a cabo una encuesta de prevalencia de la violencia sexual contra las mujeres en el marco del conflicto armado 2010-2015.

Del estudio de la encuesta se desprende que durante los seis años objeto del mismo (2010 – 2015), 875.437 mujeres fueron víctimas directas de algún tipo de violencia sexual.

Este dato representa que anualmente, en promedio, 145.906 mujeres fueron víctimas directas de algún tipo de violencia sexual, 12.158 lo fueron cada mes, 400 lo fueron cada día y 16, cada hora.

En los conflictos armados, se incrementa el riesgo de ser víctimas de violencia sexual, así lo considera el 56,6% de las mujeres que declara que “la presencia de los actores armados en los municipios incrementa la violencia sexual” y constituye una práctica habitual en el marco del conflicto armado y por lo mismo puede ser calificada como generalizada de conformidad con el derecho internacional.

Este estudio es una herramienta que permite visibilizar los factores de amenaza y condiciones de vulnerabilidad que han tenido las mujeres en este contexto durante este periodo. Asimismo, contribuye a tener mayor información sobre la violencia sexual, dar visibilidad a la ocurrencia de este crimen y la persistencia del mismo pese a las denuncias hechas por las mujeres y sus organizaciones.

El estudio se realizó en el marco de la Campaña “Violaciones y otras Violencias: Saquen mi cuerpo de la guerra”; que se inicia en el 2009 como una alianza entre organizaciones de mujeres, feministas, de derechos humanos y de víctimas, para visibilizar la violencia sexual contra las mujeres en el marco del conflicto armado y exige que el Estado colombiano emprenda una lucha seria frente a la violencia sexual de la que son víctimas las mujeres y para que destine presupuestos concretos y recursos humanos para la investigación y sanción de los responsables y la reparación de las mujeres víctimas.

Esta campaña es impulsada por Oxfam en asociación con: Asociación Mujeres y Madres Abriendo Caminos – AMMAC, Asociación Red de Mujeres Víctimas y Profesionales, Asociación Santa Rita para la Educación y Promoción- FUNSAREP, Centro de Promoción y Cultura – CPC, Centro Regional de Derechos Humanos y Justicia de Genero -Humanas Colombia, Coalición Contra la Vinculación de Niños, Niñas y Jóvenes al conflicto armado en Colombia-COALICO, Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Corporación Casa de la Mujer, Corporación Mujer Sigue Mis Pasos, Corporación Vamos Mujer, Humanidad Vigente Corporación Jurídica y la Ruta Pacifica de las Mujeres.


Fuente: Tribuna Feminista

Mujeres indígenas latinoamericanas se unen contra la desigualdad

Las mujeres indígenas latinoamericanas demandan que las políticas públicas respeten sus prácticas culturales. En la imagen, una ceremonia durante el foro de alto nivel "Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe", el 12 y 13 de enero de 2018 en Ciudad de México. Crédito: Emilio Godoy/IPS.

La indígena guatemalteca Carmelina Chun incrementó sus ingresos y reforzó la seguridad alimentaria de su familia gracias a la introducción de tecnologías que permiten ahorrar tiempo, como pulverizadoras, para aplicar biofertilizantes, y germinadoras de semillas.

“Hemos aprendido a elaborar plaguicidas y biofertilizantes con productos de nuestra comunidad, ya no los compramos a las grandes empresas. Prácticamente todo lo que producimos va para alimentar a nuestras familias”, relató Chu, madre de una niña y un niño, en diálogo con IPS.

La indígena k’eqchí, uno de los 24 pueblos que viven en Guatemala, es una de las 850 beneficiadas en tres municipios del departamento de Alta Verapaz, unos 460 kilómetros al norte de Ciudad de Guatemala, por un proyecto de empoderamiento económico iniciado en 2015 y que concluirá en abril próximo.

Las mujeres recibieron capacitación y pulverizadoras, sembradoras y germinadoras de bajo costo, con lo cual aumentaron sus ingresos, diversificaron los cultivos, redujeron el tiempo de trabajo y, con ello, participaron en el debate y el diseño de políticas comunitarias.

Las aborígenes siembran una decena de cultivos, como maíz, tomate y frijol sobre 0,04 hectáreas en una región lacerada por la pobreza y la marginación, así como la presencia de palma africana e hidroeléctricas.

Si bien este emprendimiento muestra el avance alcanzado por las mujeres indígenas en América Latina y el Caribe en la última década, aún deben hacer frente a la desigualdad, la discriminación, la pobreza, la falta de acceso a tierras y a servicios básicos, además de sufrir violencia.
Durante el foro de alto nivel “Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe”, el 12 y 13 de 2018 en Ciudad de México, representantes gubernamentales y de organismos internacionales, delegadas y parlamentarias aborígenes debatieron sobre discriminación y derechos, biodiversidad y sistemas alimentarios indígenas y consentimiento libre, previo e informado. Crédito: Emilio Godoy/IPS.

En ese contexto, se coaligaron para combatir esos flagelos y caminar hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial la erradicación del hambre y la igualdad de los sexos y el empoderamiento femenino para 2030.

Con ese propósito, unas 230 representantes de 11 gobiernos latinoamericanos, organizaciones regionales de pueblos indígenas y de organismos internacionales se dieron cita en Ciudad de México en el foro de alto nivel “Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe”, convocado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Entre el 12 y el 13 de este mes, las asistentes debatieron sobre discriminación y derechos; biodiversidad y sistemas alimentarios indígenas; y consentimiento libre, previo e informado.

“No se puede hablar de lucha contra el hambre, si no tenemos incidencia en las políticas, los presupuestos y los programas dirigidos a las mujeres indígenas. Seguimos teniendo políticas que no se refieren específicamente a las mujeres indígenas”, cuestionó la parlamentaria quechua Tania Pariona, del movimiento Nuevo Perú, al ser consultada por IPS.

En la región habitan más de 26 millones de mujeres indígenas, repartidas en unos 826 grupos étnicos.

Si bien países como Bolivia, Ecuador, México, Nicaragua y Perú aplican cuotas obligatorias de representación política de mujeres, esos esquemas han favorecido poco a las representantes indígenas. Casi todos los países de la región cuentan con planes nacionales y programas centrados en mujeres, pero su impacto sobre las aborígenes es reducido.

Indígenas de América Latina demandan participar directamente en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados a la erradicación del hambre y la igualdad entre hombres y mujeres para 2030. La exigencia marcó las jornadas del foro de alto nivel “Empoderar a las mujeres indígenas para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe”, el 12 y 13 de enero de 2018 en Ciudad de México, y al que asistieron unas 230 representantes gubernamentales y de organismos internacionales, delegadas y parlamentarias aborígenes. Crédito: Emilio Godoy/IPS.

Por ejemplo, América Latina y el Caribe destina menos de uno por ciento del presupuesto a cuestiones indígenas. Además, la ausencia de estadísticas desagregadas sobre mujeres indígenas es notoria y dificulta el tratamiento de las inequidades que padecen.

La guatemalteca Teresa Zapeta, directora ejecutiva del no gubernamental Foro Internacional de Mujeres Indígenas, reconoció avances y alertó de los desafíos existentes. “En políticas públicas nos encontramos ante el reto de que no se aplican, no hay presupuesto. Por eso, tenemos que estar presente en todas las decisiones”, subrayó la indígena kak’chiquel.

Las indígenas recomendaron a los gobiernos y a la ONU adoptar medidas especiales para promover y fortalecer políticas y programas para el sector que permitan su plena participación, con apego a la interculturalidad, su diversidad cultural, y así diseñar el desarrollo sostenible necesario para erradicar la pobreza que las afecta.

Además, solicitaron fortalecer la contribución de las mujeres agricultoras al desarrollo sostenible, a la seguridad alimentaria y la nutrición; el bienestar económico de sus pueblos, familias y comunidades, y la promoción del desarrollo agrícola y rural.

Los 17 ODS se refieren a temas como la disminución de la pobreza y hambre cero, la igualdad de género, el acceso a la salud y la educación de calidad, la lucha contra el cambio climático, el desarrollo económico, los ecosistemas saludables, el derecho a la energía asequible y no contaminante y la participación de la sociedad civil, entre otros.

Los objetivos constan de 232 indicadores asignados para las 169 metas específicas.

El ODS 2 incluye solo dos indicadores vinculados a pueblos indígenas, como duplicar la productividad agrícola y los ingresos de pequeños productores de alimentos, entre ellos, los grupos originarios.

Otro indicador versa sobre la media de ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, desglosada por sexo y condición indígena. Pero el ODS 5 carece de indicadores relativos a mujeres aborígenes.

Organizaciones regionales de mujeres indígenas preparan varios informes para visibilizar las barreras que enfrentan en la vida social, económica y política.

Divulgarán un reporte sobre la importancia y la situación del acceso a la tierra y el territorio durante el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible, la plataforma de Naciones Unidas para el seguimiento y la revisión de los avances de la Agenda 2030- sobre cinco ODS, que se realizará del 9 al 18 de julio en Nueva York.

En esa reunión, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Jamaica, México, Paraguay y Uruguay entregarán sus informes nacionales voluntarios sobre la marcha de los ODS.

“Ahora entramos a la etapa del empoderamiento económico. Esa autonomía es un ejercicio de derechos. Tiene que ver con acceso a mercados, tierra, tecnología, cadenas productivas. Si no trabajamos con los pueblos indígenas, no lograremos eliminar el hambre”, declaró la uruguaya María Acosta, especialista en género y pueblos indígenas de la FAO, a IPS.

El acceso al territorio se convirtió en un tema conflictivo en los últimos 20 años debido al despunte del extractivismo –exploración y explotación de hidrocarburos, minería, aprovechamiento forestal y represas- y que amenaza los derechos de los pueblos originarios.

Ante ello, las mujeres indígenas han mutado en defensoras del territorio, lo cual las ha sometido a amenazas, persecución y asesinato.

El Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, integrado por 23 expertas responsables de vigilar el cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, vigente desde 1981, prepara una revisión sobre el estado de los derechos de las aborígenes.

“No solo los hombres deben tener oportunidad de desarrollar proyectos productivos o acceder a capacitación. Es importante el trabajo de las lideresas que enseñan a otras mujeres a producir alimentos”, resaltó Chu, quien fue presidenta del Comité comunitario de mujeres.

Para Acosta, es necesario mantener los avances en participación política y aprovechar “la fuerte relación de las mujeres con las actividades económicas” para combatir el hambre y la malnutrición.

Por Emilio Godoy
Editado por Verónica Firme
Fuente: IPS

enero 17, 2018

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) convoca al primer encuentro internacional político, artístico, deportivo y cultural de mujeres que luchan

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) convocó al primer encuentro internacional, político, artístico, deportivo y cultural de mujeres que luchan. Será en el caracol de Morelia, municipio de Altamirano, del 8 al 10 de marzo. Reproducimos el comunicado completo y el contacto para participar.


Desde las montañas del sureste mexicano llegó la convocatoria que rapidamente se propagó en mensajes de Whatsapp, correos electrónicos y chats de Facebook: en un comunicado firmado por las comandantas Jessica, Esmeralda, Lucía, Zenaida y la niña Defensa Zapatista, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) convocó a las mujeres que luchan en todo el mundo al primer encuentro internacional, político, artístico, deportivo y cultural de mujeres que luchan. Será en México, en el caracol de Morelia, municipio de Altamirano, del 8 al 10 de marzo.

“Si eres una mujer que lucha, que no está de acuerdo con lo que nos hacen como mujeres que somos, si no tienes miedo, si tienes miedo pero lo controlas, pues entonces te invitamos a encontrarnos, a hablarnos y a escucharnos como mujeres que somos”, señala la convocatoria.

COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

A las mujeres de México y el Mundo:
A las mujeres originarias de México y el Mundo:
A las mujeres de Concejo Indígena de Gobierno:
A las mujeres del Congreso Nacional Indígena:
A las mujeres de la Sexta nacional e internacional:

Compañeras, hermanas:

Les saludamos con respeto y cariño como mujeres que somos, mujeres que luchan, resisten y se rebelan en contra del sistema capitalista machista y patriarcal.

Bien que lo sabemos que el mal sistema no sólo nos explota, nos reprime, nos roba y nos desprecia como seres humanos, también nos vuelve a explotar, reprimir, robar y despreciar como mujeres que somos.

Y ahora lo sabemos porque está más peor, porque ahora, en todo el mundo, nos asesinan. Y a los asesinos, que siempre son el sistema con cara de macho, no les importa si nos matan, porque los policías, los jueces, los medios de comunicación, los malos gobiernos, todos los que allá arriba son lo que son a costa de nuestros dolores, los cubren, los solapan y hasta los premian.

Pero como quiera no tenemos miedo, o sí tenemos pero lo controlamos, y no nos rendimos, y no nos vendemos y no claudicamos.

Entonces, si eres una mujer que lucha, que no está de acuerdo con lo que nos hacen como mujeres que somos, si no tienes miedo, si tienes miedo pero lo controlas, pues entonces te invitamos a encontrarnos, a hablarnos y a escucharnos como mujeres que somos.

Por eso invitamos a todas las mujeres rebeldes del mundo al:

PRIMER ENCUENTRO INTERNACIONAL, POLÍTICO, ARTíSTICO, DEPORTIVO Y CULTURAL DE MUJERES QUE LUCHAN.

A celebrarse en el Caracol de Morelia, zona de Tzotz Choj, Chiapas, México, los días 8, 9 y 10 del mes de marzo del 2018. La llegada el 7 de marzo y la salida el 11 de marzo.

Si eres hombre, de balde estás escuchando o leyendo esto porque no estás invitado.

A los varones zapatistas los vamos a poner a hacer lo necesario para que podamos jugar, platicar, cantar, bailar, decir poesías, y cualquier forma de arte y cultura que tengamos para compartir sin pena. Ellos se encargarán de la cocina y de limpiar y de lo que se necesite.

Se puede participar individualmente o en colectivo. Para registrarse, está la dirección de correo electrónica:

encuentromujeresqueluchan@ezln.org.mx

Y pones tu nombre, de dónde eres, si eres individual o colectiva, y cómo vas a participar o si sólo vas a venir a echar fiesta con nosotras. No importa tu edad, tu color, tu tamaño, tu credo religioso, tu raza, tu modo, sólo importa que eres mujer y que luchas como sea en contra del capitalismo patriarcal y machista.

Si es que quieres venir con tus hijos que son varones porque todavía están pichitos, bueno, puedes traer, sirve que se empiezan a entender en su cabeza que, como mujeres que somos, no estamos dispuestas a seguir soportando violencia, humillaciones, burlas y chingaderas de parte de los hombres, ni del sistema.

Si te quiere acompañar un varón mayor de 16 años, ahí lo veas, pero de la cocina no pasa. Aunque tal vez ahí algo alcanza a ver y a escuchar, y algo aprende.

O sea que no se admiten hombres que no vengan acompañados por una mujer.

Es todo, acá te esperamos compañera, hermana.

Desde las montañas del sureste mexicano.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y a nombre de las niñas, jóvenas, adultas, ancianas, vivas y muertas, concejas, juntas, promotoras, milicianas, insurgentas y bases de apoyo zapatistas.

Comandantas Jessica, Esmeralda, Lucía, Zenaida y la niña Defensa Zapatista.

*Comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Fuente: LATFEM

¿Solteronas? ¡Anda, ya! Varias viñetistas e ilustradoras coinciden en reivindicar la "soltería" de la mujer en sus obras



«He llegado a pensar que, al igual que el abandono en la infancia marca al futuro adulto, nuestras primeras experiencias de soledad placentera nos enseñan a estar cómodos con nosotros mismos y confirmar las condiciones en las que la buscamos». Esta cita la escribía en su libro 'Solteronas' (Ed. Malpaso) la periodista norteamericana Kate Bolick. Una mujer que en el 2016 nos contó cómo de niña pensaba que, como sus padres, se casaría y formaría una familia. Así que se marcó una edad límite para ello: la treintena. Mientras tanto, experimentaría, saldría con distintos hombres, avanzaría en su carrera laboral. Pero al llegar a la fecha límite ya no quedaba rastro de la idea del matrimonio. El concepto de casarse se había convertido en un incordio ante las grandes posibilidades personales que avistaba en el futuro.

Bolick no es una excepción. La palabra «solterona», usada para estigmatizar a las mujeres sin pareja, se utiliza cada vez menos. Lo que aún escuchan –especialmente cuando están en edad de procrear– es si no piensan en formar una familia. Porque aún hay quien no se cree que una persona, y especialmente una mujer, pueda ser feliz creando un plan de vida en el que no entren ni bebés ni matrimonios.

Fue Oscar Wilde quien dijo que «quererse a uno mismo es el principio de un romance para toda la vida». En los últimos tres años, viñetistas e ilustradoras han ido simbolizando esta y otras cuestiones a través de sus trabajos. Algunas utilizan el cinismo o el humor para representar a la mujer libre. Otras trabajan con la normalidad, enseñándonos cómo es el día a día de la que vive sola. Sin prejuicios ni dramas. Y otras batallan contra todas las injusticias que ven en su camino.
¡Abajo el amor romántico!

Flavita Banana lleva tres años riéndose del amor romántico y de sus clichés. Del príncipe azul de Disney y de la princesa que espera a ser rescatada. A su entender, el amor no es tan ideal como lo pintan. «Así que la mía es una manera de banalizarlo y quitarle un poco de peso», admite su creadora, Flavia Álvarez. 

Sus viñetas relatan de forma cruda escenas de la vida de Flavita, una mujer que, dentro de la generación de la viñetista, nos ha representado en algún momento a todas. A Flavita la hemos visto corrigiendo a un hombre que le practicaba sexo oral, hablando de técnicas subliminales para cortar con alguien o autoengañándose en el amor, pero también queriéndose. «Yo creo que Dios nos hizo mear sentadas para dejarnos descansar un ratito de tanta perfección», dice en una escena en la que está sentada en el inodoro. Porque el personaje carga contra todo con humor. 

«Creo que lo que hace el humor, y en este caso a través de las redes sociales, es minimizar esa sensación de soledad», comenta. «Un mal de amores o una soledad llevada únicamente en la cabeza puede ser un poco devastadora. Sin embargo, cuando ves que a la mitad del planeta le ocurre o ha ocurrido lo mismo que a ti, alivia bastante», añade. Sus miles de «me gusta» en Instagram y de centenares de comentarios por cada publicación dan fe de ello. 

Flavia Álvarez / ELISENDA PONS


"Quienes asocian soltería y soledad cometen dos errores: dar por hecho que un soltero está solo y que si estás con alguien eres feliz"

FLAVIA ÁLVAREZ

Para hablar de las relaciones también se mete con el mundo imaginario y de perfección que crean parejas en las redes sociales y que pueden tener poco de idílicas en la vida real. «A día de hoy, creo que las mujeres de mi entorno o generación cuando tienen una relación tienen en realidad dos: la real y la virtual, que juega un papel importantísimo y que a veces es fuente de problemas. Y eso da mucho juego. Visto desde fuera se ve ridículo. Por eso le doy tanta caña», asegura la artista. 

Pocos temas se quedan en el tintero de Flavita y se reflejan en sus libros 'Las cosas del querer' (Ed. Lumen) y 'Archivos estelares'. Tampoco la soltería. «Todavía hay quien la asocia con soledad y se tiene compasión hacia la gente que no está acompañada. Y creo que estas personas cometen dos errores: dar por hecho que alguien soltero está solo y creer que estando acompañado uno es más feliz». dice.



FLAVITA BANANA

«Cada vez estar sola se lleva más con orgullo y presumiendo de que no es un daño colateral: no es que las cosas te hayan salido mal y por ende estés soltera. Hay un cambio de pasivo a activo que, afortunadamente, se está poniendo sobre la mesa con sentido común y con argumentos. Pero, sobre todo, creo que lo importante es que se dé a entender que hay un bienestar con uno mismo».

La soledad posmoderna

La voz de la ilustradora Idalia Candelas suena en el Skype con la misma dulzura que se desprende en sus trabajos. A través de ellos nos convierte en espectadores de la intimidad de una mujer que vive en casa sola. Que disfruta del café en la cama. Que va en bragas por la cocina o que ocupa el largo y ancho del sofá porque no tiene a nadie al lado a quien dejar su plaza.

Candelas, igual que las mujeres que ilustra, vive sola. Hace tres años que comenzó a dibujar las casas y los lugares donde había vivido. En ellas encuadró a mujeres que la identificaran. Sus ilustraciones, que han sido recogidas en el libro 'A solas' (Ed. Planeta) reflejan la «soledad posmoderna». «Creo que lo que ha ido sucediendo con el tiempo es que las personas luchamos por ideales diferentes a lo tradicional. Antes era más normal que la gente de mi edad pensase que las mujeres tenían que casarse y tener hijos. Ahora uno decide no hacer eso sino luchar, hacer un plan de vida y seguirlo. Y si ese plan de vida es irse trabajar fuera en vez de ceder ante la presión social, pues perfecto. Yo vivo sola y no me siento triste ni amargada por eso», afirma.

Idalia Candelas. / JORDI COTRINA

"Tengo amigas que viven solas y les va muy bien, pero hay quien sigue pensando que sufren al no tener a un hombre a su lado o hijos"

IDALIA CANDELAS

La naturalidad con la que Idalia Candelas representa a la mujer en sus ilustraciones resultaba extraña para algunos de sus seguidores en las redes que no entendían por qué iba siempre en ropa interior o sin ropa. «Entonces expliqué que normalmente estamos acostumbrados a ver personas solas que reflejan tristeza o melancolía. Yo lo que estaba dibujando eran mujeres que se encontraban a solas, no que estuvieran solas. Y que estaban disfrutando ese momento. Estaban felices pero no brincando de alegría. Se las veía normales. De aquí estoy porque así lo decido. Es lo que representé porque así me estaba sintiendo», asegura. 

Detalle de 'A solas'. /IDALIA CANDELAS

Para ella hubo un antes y un después de la publicación de su libro. «De pronto, la familia y los amigos que se preocupaban tanto me daban la razón. Pero hay muchas mujeres que están todo el tiempo con eso encima. Tengo amigas que viven solas, que les está yendo muy bien en su plan de vida pero la gente sigue pensando que sufren porque no tienen a un hombre a su lado o hijos. No entienden que es una elección», dice. 

Una catana contra la soberbia

Lola Vendetta, el alter ego de su creadora, Raquel Riba, nació hace cerca de cuatro años como una forma desahogo ante el machismo cotidiano. Por aquel entones, Riba vivía en un piso de Sagrada Família que compartía con cuatro compañeras. Trabajando como azafata de eventos –rodeada de clientes que normalmente eran hombres– suplicaba constantemente ir con zapatos planos. Pero le decían que no, que se veía feo que no llevara tacones. «Además estaban esas cosas que nos pasan a todas: que nos silben por la calle, que nos digan cosas, salir de fiesta y encontrarte que los chicos te invitan a reservados… Una serie de situaciones que no me encajaban. Así que me iba desahogando con viñetas de Lola Vendetta, que en aquel momento no tenía nombre», recuerda. 

«Mis compañeras de piso me dijeron que tenía que sacarlo en Facebook, a ver qué pasaba. Y pasó», dice. Pasó que ahora, con su trazado minimalista y sus notas de color rojo, miles de seguidores han visto a una Lola sin depilar, hablando de la masturbación y de la menstruación y riñendo al mismísimo Dios por las injusticias. Porque Lola es una mujer independiente y segura, que saca la catana para luchar contra las actitudes de soberbia que se encuentra más en hombres que en mujeres. «A Lola Vendetta le preocupa que compañeras y amigas no vean que son tan poderosas como para frenar lo malo que les está sucediendo en la vida y vivir lo bueno. El ‘alcémonos todas juntas como equipo’. Le preocupa en positivo», explica Riba.

Raquel Riba. / ELISENDA PONS

"Solo no significa abandonado, ni que no tengas a nadie. Significa disfrutar contigo mismo de los momentos de soledad"

RAQUEL RIBA

Al preguntarle si «más vale Lola que mal acompañada» –título de su novela gráfica editada por Lumen– responde rotundamente que sí. «Soy un gran amante de la soledad. Pero hay veces que para llegar a esa conclusión has tenido que aprender a base de darte golpes. Creo que uno de los grandes éxitos de la vida de cualquier persona es abrazar la soledad y entender que uno se puede divertir estando solo. Que solo no significa abandonado, ni que no tengas a nadie en tu vida. Solo significa disfrutar los momentos de soledad contigo mismo, ya sea leyendo o de cualquier manera». 


LOLA VENDETTA

Riba habla del rol de las mujeres en libros o en películas clásicas, papeles opuestos a su Lola. «Se nos ha educado para creer que no podemos ser felices solas. Por educación familiar hay quien cree que no, que sola se puede estar maravillosamente bien, pero si te han educado para ser dependiente, hasta que una no rompe con eso va a sentirse desdichada toda la vida. Y eso es duro», afirma.

Reírse de uno mismo

«Sí, tengo más de 30. No, no he pensado en casarme. No, no estoy buscando el niño. Sí, ya sé que el tiempo pasa. Sí, soy un puto barco a la deriva. Sí, soy el demonio y me encanta». Anastasia Bengoechea da vida a Monstruo Espagueti, viñetas que relatan con humor e ironía sus vivencias personales –actuales y antiguas– para reflejar todo lo que le preocupa. 

Dibuja sobre lo que vive y lo que ve en su entorno. Y, aunque en su entorno sea normal no estar casada ni tener hijos, la presión social está ahí incluso cuando abre internet.

Su trabajo comenzó en forma de blog cuando estaba viviendo en Londres, años después de terminar la licenciatura de Publicidad. Primero empezó con la escritura creativa. Después fue añadiendo imagen al texto. El nombre se lo debe a una broma interna con una amiga sobre la religión paródica del Monstruo Espagueti Volador.

Bengoechea considera que, aunque en ciertos lugares las mujeres han avanzado, aún quedan micromachismos y actitudes que superar para avanzar. «Hice una viñeta cuando estaba soltera el año pasado a raíz de un encuentro con una amiga que es súper abierta. Me decía que tenía un amigo para mí muy responsable. Que era lo que yo necesitaba. Igual no se daba cuenta, pero de manera implícita me estaba diciendo que necesitaba a alguien», explica. Y añade: «A nosotras nos han explicado que se tiene que vivir en pareja. Lo tenemos muy metido en el coco, ya sea por el cristianismo o por la organización de la sociedad. Creemos que eso es así y si viene alguien que nos cuestiona la forma de vida, parece que amenaza nuestro estilo de vida». Ella seguirá riéndose de eso.
Redes sociales 

Además de hablar de mujeres independientes, las cuatro tienen otro punto en común: la publicación de sus trabajos en las redes sociales y el impacto que tienen. «Han sido herramienta de difusión. No tengo ni idea de cómo se hacía antes, pero en mi caso las redes han sido el puente hacia todo», asegura Flavia Álvarez. 

Sus cuentas de Instagram están llenas de comentarios –mayoritariamente de mujeres– que se ríen, aplauden o empatizan con las escenas que ven en sus viñetas o ilustraciones. Que se ven reflejadas en esas historias incluso cuando las autoras hablan de su vida más privada. «Cuando empecé a leer todos esos comentarios me sorprendí muchísimo. No pensé que hubiera tantas mujeres en el mundo que estuvieran en esa misma situación. Daban las gracias por darles la voz», dice Candelas.

Anastasia Bengoechea. / JOAN PUIG

"Nos han explicado que hay que vivir en pareja, y si alguien lo cuestiona parece que amenaza nuestro estilo de vida"

ANASTASIA BENGOECHEA

A Bengoechea también le ocurre. Ella admite que, cuando dibuja, no suele pensar en si está abriendo puertas. «Pero si luego resulta que, como mujer liberada que me puedo considerar, eso sirve para que alguien se identifique, me parece fenomenal», asegura. Lo mismo ocurre con Flavia Álvarez. «Aunque por lo general no intento transmitir mensajes, porque mi trabajo es el del humor y no el de andar dando lecciones, tengo la suerte de no hacer de la parte amorosa la gran totalidad de mi vida. Le doy más importancia al trabajo, a las amistades o a mi tiempo sola. Tengo eso plasmado y, si puedo ayudar a otra gente a quitarle gravedad al asunto de la pareja, pues se echa una mano a quien todavía se angustia viéndose soltera», afirma.

MONSTRUO ESPAGUETI

«Hay una cosa muy chula que está pasando. Como somos la era de internet, podemos publicar sin tener un jefe detrás que nos lo niegue. Lo único que siguen censurando son los pechos. Pero se puede hablar de muchos más temas que antes desde el punto de vista femenino. Si algún editor tenía esa perspectiva de que las mujeres viñetistas no éramos graciosas o de que solo los hombres tenían sentido del humor, ya no puede hacerlo. Tenemos redes sociales donde publicar lo que nos dé la gana y donde se diversifica mucho más el lenguaje. Ya no estamos cohibidas. No pensamos que al hablar de algo se nos va a tachar de histéricas o de rabiosas. Internet ha permitido que nos podamos quitar esta careta. Es un momento muy bonito, de mucha libertad», manifiesta. 

A la soltería femenina en internet aún le queda tinta para rato.


Por María G. San Narciso
Fuente: http://www.elperiodico.com/